La zona de los labios es de suma importancia tanto para hombres como para mujeres, ya que atraen la mirada de los demás cuando sonreímos, hablamos y por supuesto, besamos. La presencia de asimetrías, o la ausencia de forma y volumen pueden llegar a crear ciertas inseguridades que son fácilmente subsanables gracias a la queiloplastia.
La queiloplastia, también conocida como cirugía de labios, es un procedimiento estético que busca normalmente realzar y mejorar el volumen de los labios, siempre en armonía con el resto del rostro. También utilizamos este término para los tratamientos que buscan reducir los labios y corregir anomalías congénitas o adquiridas.
A continuación vamos a ver los distintos tipos de queiloplastia que hay en función del objetivo perseguido y las necesidades del paciente.
Tipos de queiloplastias
En función de los resultados buscados y los motivos que han originado que el paciente no se encuentro a gusto con sus labios, podemos llevar a cabo diferentes tipos de queiloplastias.
No obstante cabe destacar que se han de respetar dos reglas:
- La personalización del procedimiento. Porque no porque al paciente de guste unos labios muy carnosos nos podemos olvidar de cuales son sus proporciones y su morfología facial, que es diferente en función de la persona y tambiñen de su edad, sexo y raza.
- Buscar siempre la naturalidad y expresividad de todo el rostro en su conjunto. Para ello hay que analizar bien la cara del paciente, tanto de frente como de perfil, observar las estructuras óseas vecinas, valorar qué tipo de labios quiere y confirmar hasta que punto se pueden conseguir.
Queiloplastia para el aumento de labios
Es el caso más habitual que nos encontramos en consulta. Se lleva a cabo en pacientes con labios finos que han perdido su volumen normalmente a causa del paso del tiempo. En estos casos debemos realzar el volumen y tamaño de los labios y para ello tenemos diferentes formas de conseguirlo:
- Con implantes con silicona líquida y otros componentes que cada vez se usan menos por los problemas que han generado en el pasado y que han requerido de tratamientos secundarios como veremos más adelante.
- Rellenos con grasa autóloga mediante una incisión en las comisuras obtenido de las Bolas de Bichat y/o de las mejillas, o injertos del propio tejido del paciente como la fascia temporal que se encuentran también en el rostro. El incoveniente que tiene este procedimiento es que al necesitar de un área donante debe hacerse en quirófano y requiere de más tiempo para llevarlo a cabo.
- Finalmente tenemos los rellenos de ácido hialurónico, reabsorbibles y por tanto temporales que son los más comunes, y donde además de aportar volumen hidratan los labios y les dan una apariencia de más jugosidad. Se trabaja de forma ambulatoria y es un procedimiento bastante rápido, aproximadamente 20 minutos, aunque se suele requerir de varias sesiones para conseguir los resultados deseados.
Queiloplastia de reducción de labios
Es un procedimiento poco común y se lleva a cabo en pacientes con labios muy gruesos o que están poco equilibrados con el resto de los rasgos faciales, es más común verlo en personas de color.
En estos casos debemos reducir el volumen del labio cutáneo o superior y/o del bermellón o labio inferior.
En el caso de querer reducir el labio superior lo que solemos hacer es acortar la altura para darle más protagonismo al bermellón y armonizar así el perfil facial. En estos casos la cicatriz es apenas imperceptible porque se oculta en la base de la nariz.
Cuando lo que queremos hacer es disminuir el volumen del bermellón, trabajamos en la parte interior del labio, en la mucosa labial, con el objetivo de evitar cicatrices visibles y desde allí modificamos la curvatura del labio con una incisión transversal en forma de elipse desde donde retiramos el tejido sobrante para cambiar su tamaño.
Se trata de una cirugía sencilla y que suele ofrecer excelentes resultados estéticos. La intervención se realiza bajo anestesia local.
La queiloplastia correctiva para los pacientes que han sufrido alteraciones en los labios producidas o bien por tumores, traumatismos, quemaduras, o lesiones o bien por alteraciones congénitas como el labio leporino.
Queiloplastia reparadora
En estos casos la cirugía labial busca corregir malformaciones congénitas (ej. labio biporino, asimetrías, …) o adquiridas como pueden ser cicatrices derivadas de traumatismos, quemaduras o tumores.
En estos casos el procedimiento a desarrollar dependerá del estado de los labios y de la causa que lo han originado.
Queiloplastia Secundaria
La cirugía de labios secundaria busca corregir los problemas derivados de una intervención anterior como pueden ser granulomas, retiradas de implantes no reabsorbibles, asimetrías y deformidades por inyecciones de productos en la cantidad no adecuada, …
Este tipo de cirugía es compleja y requiere de experiencia y habilidad por parte del cirujano porque no se trata solo de retirar el granuloma o la sustancia que ha deformado el labio, sino que hay que volver a esculpirlo y conseguir que ahora sí esté en equilibrio con el resto del rostro. Además cuando estamos en cirugías secundarias se pueden producir algunas complicaciones que hay que intentar evitar como sangrados, infecciones, entumecimiento, acorchamiento de la zona. Por tanto, si una vez salió mal, recurre a un buen cirujano plástica para ponerte en buenas manos.
Existen distintos tratamientos como es la queilolaserlisis, donde por medio de una fibra de laser introducida a través de la piel, tocamos el material a extraer que está en estado sólida. De esta forma se procede a calentarlo y al hacerlo líquido es más fácil retirarlo del labio. No se trata de un tratamiento que hagamos en nuestra clínica.
Y otra forma de abordaje, como no podía ser de otra manera, es la quirúrgica y se busca extraer el granuloma o el implante que genera la deformidad en el labio del paciente. Trabajamos desde la mucosa interior y la cicatriz es apenas imperceptible. Es normal la aparición de molestias e inflamación en la zona, pero con la aplicación de frío local se mejora sustancialmente.
Como podemos observar, lo que apriori puede ser un procedimiento sencillo tiene grandes derivadas en función del paciente, las circunstancias que han hecho que no esté a gusto con sus labios y los diferentes tratamientos que existen. Por tanto la personalización y el contar con profesionales experimentados es una vez más una máxima a tener en cuenta.


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